¿Cómo evaluar la evidencia científica durante la cobertura de la pandemia?

Por Liza Gross (Solutions Journalism Network)

Toda labor periodística responsable y profesional requiere verificar la información proporcionada por las fuentes, ya se trate de personas, estudios o bases de datos. Sin embargo, este requisito resulta crítico a la hora de cubrir la pandemia del coronavirus desde una perspectiva de Periodismo de Soluciones, la técnica que explora respuestas a persistentes desafíos sociales.

En medio de un clima de alarma y ansiedad generalizadas, los periodistas que practican periodismo de soluciones no solo informan sobre la diaria crónica de la propagación del virus y la forma letal que afecta a sus víctimas, sino que también buscan abordar las respuestas a la pandemia, respuestas cuya implementación puede ser relativamente reciente, o que por el momento funcionan solamente en modo muy acotado, o cuya naturaleza innovadora dificulta comparaciones con evidencia existente. 

Herramientas y preparación previa

Para los periodistas interesados en enfocarse en el aspecto científico de la pandemia desde una perspectiva de soluciones, un cierto grado de preparación previa es esencial. Está claro que los periodistas no somos científicos, y siempre es una buena idea recurrir a los expertos para afirmaciones o aclaraciones, pero también es clave familiarizarse con algunos conceptos básicos de los procesos metodológicos de la investigación científica. 

Aquí algunos ejemplos: 

  • Grupo de control
  • Universo o población
  • Individuo o unidad estadística
  • Muestra
  • Valor
  • Dato
  • Mediana
  • Promedio
  • Revisión por pares
  • Ensayos clínicos

Incluso teniendo en cuenta la actual dificultad para hacer un trabajo presencial, gracias a los beneficios de la tecnología, las posibilidades para analizar material relevante son muchas. Algunas vías de acceso a la información podrían ser: 

  • Datos recabados por los participantes en el programa o iniciativa que se está cubriendo.
  • Datos recabados por otras organizaciones o entidades, como oficinas públicas, centros de investigación, universidades, fundaciones, etc.
  • Datos sobre iniciativas similares que llevan más tiempo de implementación.
  • Entrevistas a los involucrados en la ejecución del programa y a los afectados.

Cuestiones para tener cuenta

Si el programa o proyecto sobre el cual se está reporteando es demasiado nuevo, es posible que no exista mucha evidencia de resultados. Esto no debe detener la labor periodística, pero exige advertir a los lectores sobre limitaciones de la investigación.

Otra opción es generar una nueva base de datos de la evidencia acumulada en la labor periodística para comenzar a identificar patrones y tendencias. Frecuentemente el Periodismo de Soluciones formula preguntas que no se habían hecho antes, y para las cuales las bases de datos existentes pueden no ofrecen respuestas. Una herramienta tan sencilla como una página de Excel se puede usar para esta tarea. Colaborar con un infografista para visualizar los conceptos en forma clara también puede ser muy productivo.

Una vez recopilada la evidencia, ¿cómo verificar su integridad? Los siguientes son algunos planteos que ayudan al Periodista de Soluciones en el proceso de evaluación:

  • ¿Quién compiló la evidencia?
  • ¿Cuán actualizados están estos datos?
  • ¿Quién pagó por el estudio?
  • ¿Es corroborable con otros estudios?
  • ¿Cuál es el nivel de credibilidad de la institución que emplea al experto o expertos?
  • ¿Qué indica la revisión de pares? 
  • ¿Hace referencia, extiende y/o amplia investigaciones existentes?
  • ¿Cuál fue el universo que se usó para llegar a estas conclusiones? ¿Había un grupo de control?
  • ¿Fue un experimento en animales o en humanos?

Antes de lanzar la nota al universo, el periodista de soluciones debe convertirse en el primer crítico de su trabajo. El Periodismo de Soluciones no sensacionaliza ni exagera, enmarca la solución dentro de su contexto y mantiene el enfoque en la iniciativa y su evolución, no en los individuos involucrados.